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Ascensor electrico

El ascensor electrico sigue siendo uno de los más utilizados y solicitados en todo el mundo. Por eso, es importante conocer sus características principales. Hubo un tiempo en el que pudo parecer que esta clase de ascensor iba a quedar relegada por la preeminencia de los elevadores hidráulicos, pero los avances tecnológicos que han sido acoplados a los ascensores eléctricos han permitido que esta tipología continúe copando un gran porcentaje de las preferencias de los consumidores.

En el marco de este análisis de las prestaciones de los ascensores eléctricos, en primer lugar, hemos de señalar que este sistema de elevación y suspensión, obviamente, toma su nombre de su principal componente, el motor eléctrico. Se trata, sin duda, de su elemento definitorio y una seña de identidad. Equivale, básicamente, a la polea motriz de esta maquinaria.

Lógicamente, esta no es la única pieza que forma parte de un ascensor electrico; por lo que vale la pena que, a continuación, repasemos el resto.

Las partes de un ascensor electrico

Aparte del motor eléctrico, las piezas más relevantes de esta clase de elevadores son la cabina y el contrapeso. El motor les proporciona movimiento, el cual es seguido por unos mecanismos de guías verticales. Estos equipamientos cuentan también con sistemas de seguridad. Por una parte, destacamos el amortiguador, que se encuentra en el foso y, por otro lado, el limitador de velocidad mecánico, un instrumento que detecta los excesos de velocidad de la cabina y pone en funcionamiento los paracaídas (los cuales pueden detener el ascensor).

Los distintos tipos de ascensores eléctricos

En el marco de los ascensores de esta naturaleza, hemos de distinguir entre distintos modelos. Estos se caracterizan, a grandes rasgos, por la velocidad que les permiten alcanzar sus motores.

– Los ascensores eléctricos de una velocidad se emplean en los elevadores que no sobrepasan una velocidad de 0,7 m/s. La carga máxima que pueden soportar es la de 4 personas o 300 kg. Están en desuso y prohibidos por algunas legislaciones, dado que, tanto en las subidas como las bajadas, puede resentirse la precisión en las paradas.

– Los de dos velocidades cuentan con motores trifásicos y polos conmutables. Aunque estos grupos de tracción están en recesión, debido a sus estridencias y altos consumos, hemos de remarcar que minimizaban los fallos en las frenadas y propiciaban una velocidad de nivelación baja. En resumen, su experiencia de usuario resulta más confortable que la que deparan los ascensores de una velocidad.

– Los ascensores que disponen de motor con variador de frecuencia integrado en el cuadro de maniobra hacen más suaves las aceleraciones y desaceleraciones. El confort resulta, por consiguiente, óptimo. Por ejemplo, el freno cumple su función cuando el mecanismo se ha parado.

Cómo funciona un ascensor electrico y sus diferencias con uno hidráulico

Grosso modo, la tracción eléctrica está detrás del movimiento que se produce por la adherencia de los cables a la polea matriz de este equipamiento, es decir, al citado motor eléctrico. Con o sin reductor. Dicho motor va a ser accionado tanto en las subidas como en las bajadas, lo que distingue sus movimientos, por ejemplo, de los ocasionados en los elevadores hidráulicos. En estos, aparte del motor, se requiere una bomba, la cual solo se acciona para las subidas e impulsa el aceite.

Estas características implican que el ascensor electrico sea un elevador en el que prima la seguridad en el desplazamiento tanto a baja como a alta velocidad (8 m/s). Resulta práctico en edificios de más de seis pisos y proporciona, sobre todo, un gran confort. Por estos motivos, son muy apreciados en instalaciones tales como los hoteles y hospitales.

Los principales beneficios de los ascensores eléctricos

Los elevadores eléctricos, tras un periodo de importante competencia por parte de los hidráulicos, están volviendo a alcanzar posiciones preponderantes en el mercado del transporte vertical de persones y bienes. Esta tendencia al alza tiene diversas justificaciones, como la optimización del consumo y espacio y el lanzamiento del modelo desprovisto de sala de máquinas. En las siguientes líneas, relatamos las ventajas más significativas de esta clase de ascensores.

– Facilidad de la construcción. Las infraestructuras que puedan complicar la instalación de un elevador, como un hueco de la escalera pequeño, no representan obstáculos insalvables para la implantación de este tipo de ascensores.

– Inclusión de innovaciones tecnológicas. Estas propician que se incrementen la seguridad, la confortabilidad, la eficiencia energética y la rapidez y la altura a alcanzar.

– Sencillos procesos de reparación de averías y localización de piezas de repuesto, dada la gran popularidad de esta tipología.

– Posibilidad de realizar los oportunos mantenimientos correctivos, preventivos y predictivos.

– Seguridad garantizada, dado que estos ascensores van a pasar por controles más severos que los realizados a los hidráulicos.

En definitiva, una útil guía sobre el ascensor electrico, la cual puede servir para conseguir una experiencia de usuario óptima.

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