Cómo funciona un ascensor

Funcionamiento de un ascensor

Los aparatos para ayudar a subir o bajar tanto a personas como a otro tipo de mercancías se utilizan desde las más antiguas civilizaciones, aunque, desde luego, no tenían las mismas garantías de seguridad que ahora y eran más costosos a la hora de hacerlos funcionar. Para saber como funciona un ascensor basta con conocer primero las partes de las que consta y, después, entender los principios sobre los que se asienta su movimiento.

¿Cómo funciona un ascensor?

Con el paso del tiempo, tanto los elevadores como los montacargas han ido evolucionando y han ido añadiendo más sistemas que permiten un mejor funcionamiento y una mayor seguridad. En general, todos estos elementos son comunes en los ascensores eléctricos e hidráulicos.

Cuarto de máquinas

Es donde se encuentra tanto el grupo tractor como el cuadro de control del ascensor y suelen estar en la parte superior del edificio.

El cuadro de control es como el cerebro del ascensor. Es la parte más importante de cualquier elevador, ya que es el que da las órdenes. Hoy en día son tan potentes que permiten acciones de memoria, mantenimiento a distancia e, incluso, monitorización.

En la mayoría de los casos, el grupo tractor está formado por un motor unido a un reductor de velocidad y que, además, en su eje contiene la polea de salida, cuya función es la de tirar de los cables para generar el movimiento necesario.

Cabina

Es el elemento que sirve para transportar a las personas o a los objetos que se quieren trasladar y es donde se encuentra la botonera y el teléfono de emergencia.

Chasis

El chasis o bastidor es una estructura que rodea al elevador y que se apoya sobre unas grúas verticales. Es decir, cuando el ascensor sube o baja, las grúas tiran realmente del chasis, no del propio ascensor.

Contrapeso

Se trata de un sistema exclusivo de los ascensores eléctricos, que necesitan un contrapeso para guardar el equilibrio en los desplazamientos. El contrapeso circula por unos rieles iguales que los de la cabina, pero en sentido inverso.

Para un buen funcionamiento, también es necesario que los elevadores tengan unas medidas de seguridad mínimas que prevengan y minimicen los accidentes. Estos son algunos ejemplos:

Sistema de paracaídas

Se trata de un elemento primordial en cualquier ascensor, de tal forma que si se empieza a descender a una velocidad fuera de lo normal, se activa y evita posibles accidentes. El sistema de paracaídas se puede encontrar tanto en la parte superior del elevador como en la inferior.

Limitador de cargas

Aunque los modelos más antiguos puede que no cuenten con este sistema, los modernos sí lo tienen. Es una medida adicional de seguridad que evita el uso de los ascensores si estos superan el peso máximo permitido.

Operador de puertas

Gracias a este dispositivo, las puertas se abren y se cierran cuando llegan al destino solicitado. Además, también permiten mantener la puerta durante más tiempo abierta si una persona lo desea, ya sea pulsando un botón determinado o a través de células fotoeléctricas.

Limitador de velocidad

Este es el sistema que activa el paracaídas y detiene la cabina si el ascensor supera una velocidad determinada.

Amortiguadores

En el caso de que el elevador aumente la velocidad, pero sin llegar a sobrepasar el límite permitido, se activa el amortiguador para que el parón no sea tan brusco.

Actualmente existen dos tipos de amortiguadores, dependiendo de si el ascensor tiene una velocidad lenta (amortiguadores de acumulación de energía) o rápida (amortiguadores de resorte).

Respecto a los diferentes tipos de ascensor, hoy en día las dos clases de elevadores más comunes en el mercado son los eléctricos y los hidráulicos. A pesar de que las partes que los conforman son prácticamente las mismas, existen algunas diferencias en torno a su funcionamiento.

Los ascensores eléctricos son los más utilizados hoy en día y pueden llegar a una velocidad de 2,5 metros por segundo. El elevador se desplaza verticalmente hacia arriba y hacia abajo a través de unos carriles fijos y gracias al contrapeso y a cada una de las partes eléctricas, mecánicas y electrónicas que funcionan juntas. Todo esto proporciona no solo un buen funcionamiento, sino también la seguridad necesaria para utilizarlos.

En el caso de los ascensores hidráulicos el funcionamiento es un poco diferente. El motor de este tipo de modelos funciona únicamente en el momento del ascenso, gracias a una inyección de aceite a presión. Para el descenso, el mismo aceite vuelve a su sitio y el ascensor baja lentamente.

Así, desde el año 300 a. C., momento en el que surgen los primeros elevadores más rudimentarios, hasta la actualidad, la tecnología de los ascensores no ha parado de evolucionar para obtener siempre unos resultados óptimos y mejorar la experiencia de todos sus usuarios, a la vez que se incrementa la seguridad.

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